Badaguás se encuentra en el Campo de Jaca, al pie de la Sierra de la Contienda, a 1041 m de altitud. Se ubica en la solanera del linde sur de la Garcipollera. Tiene una superficie de 4.718.125 m2. El nombre es un topónimo
prerromano.
Uno de los escasos despoblados del Campo de Jaca –y secular dependencia de San Juan de la Peña-, conservaba su caserío abandonado pero repleto de casas de interés, recientemente derruidas para construir la urbanización “Lomas de Badaguás”,
con varios centenares de viviendas y un campo de golf.
Perteneció al municipio de Baraguás, aunque en los años 50 se incorporó al de Guasa y finalmente pasó al de Jaca, a quien pertenece hoy día. Durante siglos la parroquia dependió de San Juan de la Peña. En los años 50 el Patrimonio Forestal del Estado repobló las sierras de Badaguás reduciendo así el espacio donde realizar el pastoreo de ganado ovino, actividad principal de sus habitantes. Este fue el motivo principal de la inexorable despoblación que inició entonces.
Las
casas que siguieron habitadas eran Pardo, Labal, Pastora, Betrán, Castán, Piquero, Sancha y Jaime. Hoy en día no permanece ninguna de las originales habitada, aunque recientemente se ha construido una urbanización con varios centenares de viviendas y un campo de golf que ha devuelto la vida al núcleo pero ha modificado notablemente su fisonomía
original.
Medir el tiempo en el campo no es tarea fácil. Desde que se abandonó la abadía, cada mes se encargaba una persona del pueblo para tocar a la oración a las 12 de la mañana y las 6 de la tarde, reconociendo con esta llamada, la señal para acudir a comer a casa. Las campanas tenían
un sonido especial en estas ocasiones, para distinguirlos de
otros.
Además, contaban con otro reloj natural: cuando la fachada de la torre que da al Oeste se iluminaba con el sol, significaba que las 12 horas solares habían
llegado y se aprovechaba para desenganchar e ir a comer.
Arquitectura religiosa
En cuanto a la arquitectura religiosa cuenta con la Iglesia parroquial de San Bartolomé, situada al suroeste del pueblo. Su factura en piedra y mampostería es de estilo barroco. Cuenta con una nave rectangular, de tres tramos mas el presbiterio, con ingreso a los pies y testero recto. Su torre, de planta cuadrada, es de grandes dimensiones y cuenta con dos vanos en sus muros Este y Sur. Tiene cubierta a cuatro aguas. Su construcción se realizó entre los siglos XVII y XVIII. En los años 50 se hicieron reparaciones, eliminando la bóveda de medio punto en lunetos y colocando otra de cielo raso. Con la nueva urbanización se han realizado importantes modificaciones.
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