Se encuentra a 775 metros
de altitud entre los ríos Aragón y Lubierre. Su topónimo es de procedencia probablemente preindoeuropea y fue declarado Lugar en 1785. Hasta entonces había sido sobrecullida, vereda y corregimiento de Jaca. En 1834 logra ayuntamiento propio y capitalidad sobre un municipio integrado también sucesivamente por Ascara, Banaguás, Guasillo y el Caserío de Ortilluelo. En la década de los años 40 pierde la capitalidad a favor de Banaguás y en los años 60 se incorpora con el resto de pueblos de influenciaal ayuntamiento de Jaca, del que actualmente es pedanía.
El
pasado y el presente se mezclan en Jaca, ciudad de servicios
entregada decididamente al turismo. Su cercanía a las
estaciones de esquí de Astún y Candanchú,
el formidable entorno montañoso, el Camino de Santiago,
la Pista de Hielo y el importante sector terciario fortalecen
su vocación histórica de "capital del Pirineo".
El núcleo
urbano ha
experimentado en los últimos años una importante renovación, conservándose todo el sabor de la arquitectura tradicional, con numerosos ejemplos que refuerzan la sensación de armonía y respeto por los modos y formas de construcción popular. Destacan Casa Juan Ramón, Las Navas, Roldana, Benita, Bernardo, La Abadía, Gabriel, Juan José, Angela, Campo, Fabián,
Pedro, Pelao, Pablo y Sastre.
La
iglesia de San Andrés es otro de sus grandes
valores monumentales. Hace escasos años fue sometida a una importante restauración para recuperar su antiguo esplendor, después de años de alarmante deterioro. El edificio actual responde a varias etapas constructivas. Su origen es románico (s. XI), aunque en el siglo XVI (1575) sufrió una importante intervención que modificó su aspecto original, ampliándose
a tres naves con un nuevo acceso.
En el
siglo XVIII se realizaron nuevas modificaciones que afectaron
principalmente al sistema de abovedamiento (se construyeron
las bóvedas de cañón con lunetos que cubren
las tres naves) y a la torre, que fue recrecida.
En el
interior del casco urbano también destaca la ermita de la Asunción, levantada en el siglo XII (románico) y reconstruida en el siglo XVIII. Edificio de grandes dimensiones, en su interior se conservan lienzos de Bayeu, autor también de los que adornan el coro de la catedral de Jaca, y una talla románica
de la virgen.Las fiestas se celebran el 30 de noviembre. |