En su casco urbano, en el que destaca la iglesia parroquial de San Sebastián, se conservan algunos edificios de interés, y uno de ellos, llamado el Palacio, fue solar del antiguo castillo señorial, feudo en el s. XVI de la conocida familia Latrás y posteriormente de los Condes de Atarés.
En Javierregay se cruzaban los antiguos caminos de Jaca a Berdún (camino jacobeo secundario, con puente en el Aragón Subordán) y el de Zaragoza a Francia por el Puerto del Palo.
Fiestas
San Sebastián es el patrón de Javierregay. Para amenizar sus fiestas siempre han venido músicos de fuera, a diferencia de otras fiestas menores en los que se aprovechaba la presencia de músicos locales: José Rey, de casa Juan Arcos, tocaba el acordeón, Pedro Araguás el violín y Abundio García, la guitarra; otros tocaban panderos o bandurrias en las rondas por las calles del pueblo.
Hubo años que las fiestas de San Sebastián duraron ocho días y hubo muchos que el músico que amenizaba el baile no era otro que Felix Biniés, el acordeonista de Biniés. Durante las fiestas se subía dos días a la ermita del patrón, actualmente en ruinas, para celebrar un día la Salve y otro la Misa.
El cuarto día de la fiesta –el 24 de enero- van en romería a la ermita de San Babil, en Santa Engracia. Las fiestas pequeñas se celebran en Pascua, donde predominan los actos profanos, rondas y bailes. En la madrugada del Sábado Santo al Domingo de Resurrección, los jóvenes hacen las “enramadas”.