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Los luhtiers siempre han tenido fama de artesanos rodeados de magia, nos viene al recuerdo los enigmas que rodean a la familia italiana de constructores de violines Stradivari, a pesar de esta alta consideración casi nunca hemos tenido la oportunidad de contemplar sus producciones de cerca y como en este caso dentro de una exposición de instrumentos musicales, donde aquí aparecen con derecho propio y no solo como productores de sonido que es como los vemos en las orquestas.
Esta exposición quiere ofrecer una visión del arte y de la ideología que rodea a la fabricación de instrumentos tan variados como los clavicémbalos, la viholas, las gaitas y dulzainas o los panderos y los tambores. Los luthiers que componen esta exposición siguen la tradición clásica de construcción, centrándose en los finos detalles, en la elección de las maderas, en los barnices, en la ornamentación siguiendo las mas variadas técnicas, en fin una visión de un arte que en Aragón nunca ha muerto y que seguirá vivo mientras el hombre necesite revivir los ecos del paraíso. |